Muchos perros de compañía soportan una vida aburrida y contemplan la hora de comer como el momento estelar del día; algunos incluso llegan a sobornar a sus dueños para que les regalen golosinas poco recomendables o para que les den de comer más veces de las debidas. Esta combinación de hechos explica por qué la obesidad constituye un verdadero problema en uno de cada tres animales domésticos.
Este exceso de nutrientes es consecuencia de:
• Sobrealimentación: sobras, mala medida del pienso, demasiada galletas…
• Falta de ejercicio: la cantidad de alimento necesaria es proporcional al ejercicio que realiza nuestro perro
Muchas veces el principal problema es que los dueños ven el sobrepeso simplemente como un problema de estética, pero no son conscientes de los verdaderos problemas de salud que puede causarle a sus mascotas (enfermedades cardiacas, problemas respiratorios, dificultad de movimiento, reducción de la esperanza de vida…)
¿Cuál es la solución?
La mejor solución es la prevención. Una correcta alimentación (teniendo en cuenta la edad y la actividad del perro) y una buena dosis de ejercicio diario es suficiente para que tu perro no tenga nunca problemas de sobrepeso.
Si ya es demasiado tarde, aquí tienes unos consejos:
• Si todavía no les das alimento seco es hora de hacerlo. Mide bien las cantidades y recuerda que existen piensos especiales para el control de peso (consulta a tu veterinario). Además es más recomendable una dieta seca (pienso) que una húmeda (latas), ya que ayuda a mantener una dentadura sana y libre de sarro, y suelen tener una composición más equilibrada.
• Dividir la dosis diaria en dos o tres tomas puede ayudar a eliminar peso más fácilmente
• Elimina las galletas, chucherías, sobras… de su dieta habitual
• Aumenta la cantidad de ejercicio diario



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